Recientemente una cadena hotelera ha anunciado un nuevo servicio dirigido especialmente a sus clientas. Se trata de las “pink room, habitaciones femeninas creadas para la mujer que viaja”, según informa la cadena hotelera en su página web. Pero, atención, ¿qué tiene de especial una “pink room”? Pues, entre otros detalles, que la habitación incluye un espejo de cuerpo entero, una revista femenina, barritas de cereales en el minibar, zapatillas ‘pink’ talla M y una báscula. Revelador.
Se trata de una iniciativa que pone en evidencia las ataduras que nuestra sociedad nos impone como mujeres, obligándonos a ceñirnos a formas muy concretas de feminidad, basadas exclusivamente en el culto a la belleza, la juventud y la delgadez. Gracias, Hesperia, por pensar en nosotras. Seguro que leyendo una revista “femenina” (?) y con una báscula en la habitación nos será mucho más fácil el camino hacia una feminidad más libre y menos excluyente.
Ver nota de prensa de Hesperia aquí.

