El personal sanitario tiene mayor tendencia a diagnosticar depresión a mujeres que a hombres, aunque muestren resultados similares a la hora de medir la depresión o presenten síntomas idénticos, según el informe Género y salud mental de las mujeres, de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, la probabilidad de que a las mujeres se les receten medicamentos psicotrópicos es mucho mayor que a los hombres, de donde se deduce que existen prejuicios por razón de género en el tratamiento de los trastornos psicológicos.
Para Rebecca Fuhrer, la variabilidad diagnóstica de la depresión no sólo depende de factores de género sino también de la categoría o el estatus social y profesional. Fuher encuentra que, si bien las mujeres se quejan más de fatiga que los varones, sin embargo tienen muchas más posibilidades de ser diagnosticadas de depresión que ellos, que son más frecuentemente diagnosticados de fatiga crónica. Así mismo, los y las pacientes de clases sociales más bajas, a pesar de quejarse de fatiga con más frecuencia, son menos diagnosticados de fatiga crónica. La autora interpreta este sesgo de género y clase social como una manifestación de la subjetividad diagnóstica del personal médico, guiado por estereotipos de género y clase, y concluye que se tiende a diagnosticar a los hombres de un síndrome de apariencia fisiopatológica y no enfermedad mental, -estigmatizada socialmente- y se reserva el diagnóstico de trastorno mental para las mujeres en clases medias y tanto para hombres como mujeres en clases sociales más bajas.
La mayor prescripción y consumo de fármacos psicotrópicos en mujeres puede reflejar una mayor prevalencia de depresión y ansiedad en éstas o que al quejarse induzcan la prescripción más que los hombres. Pero también es posible que el personal sanitario atribuya los síntomas a factores psicológicos más fácilmente en las mujeres que en los hombres o tienda a prescribir fármacos para síntomas depresivos a las mujeres más que a los hombres.
Como sugieren Mª Teresa Ruiz-Cantero y María Verdú-Delgado[1], el enfoque de género en la práctica médica es una herramienta necesaria que resulta sumamente útil y reveladora.
[1] RUIZ-CANTERO, María T. y VERDU-DELGADO, María. Sesgo de género en el esfuerzo terapéutico. Gac Sanit. [online]. ISSN 0213-9111.
Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S0213-91112004000400019&script=sci_arttext

